domingo, 31 de julio de 2011

Mini estanque de agua dulce II (La práctica)

Una vez manos a la obra en la creación de nuestro pequeño estanque de agua dulce lo primero será escoger las plantas, de esta manera podremos elegir, posteriormente, un recipiente de tamaño adecuado. En nuestro caso hemos elegido las siguientes:

- Plantas de aguas profundas: Nimphea Attraction (nenúfar)
- Plantas flotantes: Lemma minor (lenteja de agua)
- Oxigenadoras: Hippuris vulgaris (equiseto de agua)

Como recipiente hemos escogido una maceta de plástico con una altura aproximada de 40 cm (altura mínima donde cultivar el nenúfar) con una capacidad aproximada de 50 litros de agua. Es importante escoger el sitio adecuado donde ubicar la maceta, el nenúfar por ejemplo necesita un mínimo de 6 horas de sol y sin embargo la lenteja de agua no tolera demasiado bien un exceso de radiación solar, en nuestro caso ubicaremos la maceta en una zona de sol y sombra. Una vez ubicada la maceta podemos proceder a introducir las plantas y al llenado de la misma con agua de la red. Por el momento, tal y como comentamos en el artículo anterior, intentaremos buscar un equilibrio con los distintos tipos de plantas para intentar evitar el uso de sistemas auxiliares de filtrado, con lo que solo nos queda esperar a que nuestro estanque vaya madurando.

Este proceso de maduración depende de distintos factores (temperatura, tipo de agua, horas de radiación solar, etc...) y puede acelerarse con la adición de una muestra que hayamos recogido en alguno de nuestros puntos habituales de recogida de muestras para su observación (esta acción puede realizarse una vez el estanque ya esté estabilizado con el objetivo de enriquecer el número de especies del mismo). Habitualmente las plantas que compremos vendrán con cierta cantidad de agua y tierra que contendrán un gran número de microorganismos e incluso de otros habitantes como moluscos, anélidos o otras plantas, por lo que con la paciencia suficiente en 2 o 3 días empezaremos a observar un gran número de protozoos, diatomeas, etc... sin necesidad de adicionar ningún tipo de muestra. 

Primeras observaciones: A nivel macroscópico la aparición de caracoles Physa acuta ha sido una buena noticia, este pequeño caracol se alimenta de vegetales muertos y algas, dejando intactas las plantas vivas, generando una cantidad de excrementos que servirán de alimento para bacterias y resto de microorganismos. En acuarios o estanques normales habría que retirar estos excrementos pero en nuestro caso resultan un beneficio claro para el desarrollo de la microfauna. A nivel microscópico en apenas 48 horas la cantidad y variedad de especímenes ha resultado espectacular (amebas, ciliados, diatomeas, rotíferos, gastróticos y un largo etcétera) y se observa la proliferación de algunos tipos de algas.

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